sábado, 2 de febrero de 2008

Las tres patas... de la Nación

En este santo país, hay tres persona conocidas por todos que han llegado a donde jamás pudieran haber imaginado.
Corrían los ochenta cuando un alumno de derecho bastante zoquete se afilió al PSOE. José Luís Rodríguez Zapatero, así se llamaba. Comenzó a hacer vida política a la vez que era incapaz, entre otras cosas, de acabar la carrera, que más tarde se la regalarían. Pasados los años y por gracia divina de Dios, nos enseñó cómo la esperanza es lo último que hay que perder cuando se busca algo. Sí, señores, este sujeto llegó a ser el Presidente del Gobierno.

El segundo invitado es un claro ejemplo de que la horchata no es exclusivamente valenciana. Por sus venas corren litros y litros. Emilio Aragón, más conocido como Milikito, es un caso bastante peculiar. Se le puede definir como el peor actor de televisión del panorama español. Como presentador igual o peor. En definitiva, es un antishowman. Pero la vida, que está muy mal repartida, ha hecho que este ser tenga una cadena privada de televisión. Como lo oyen...su propia cadena, en compañía de otros, algunos de ellos también de dudoso talento. La Sexta, que así es como se llama, pertenece a la productora de Milikito. Además, también es de los gueyes de televisa, del cortacebollas o boina roja, como prefieran llamarle, y finalmente de aquel del humor inteligente. Milikito es la antítesis del arte y el claro ejemplo de lo es tener suerte en la vida. Mientras tanto, sus primos los del circo, que empezaron como él, están... lo que se dice tiesos, sin un puñetero duro. Y es que es increible porque gracia tienen la misma que nuestro protagonista.
Para acabar el repasito, hablemos de una mujer. Estoy seguro que todos sabeis ya a quien me refiero. Es una... dama a quien tenemos que llamar protocolariamente sar, sí sí, sar, no se llama Sara pero si escribes su nombre aquí hay que poner esas letras antes y en mayúsculas. Nunca un sí quiero cambíó tanto la vida de nadie. Ella pasó de un barrio obrero a una mansión privada, de ser republicana a ser monárquica, de hambuerguesera y actriz de cortos a protagonizar representaciones oficiales estatales. De atea a católica, de divorciada a casada de nuevo, de lo civil a lo religioso, de progresista a conservadora, de que la pintaran en bolas a pintarla vestida. Letizia, el comienzo del fin de la monarquía, y si no, acuérdense de mi dentro de unos años, que Peñafiel chochea pero dice verdades.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Por favor, que alguien escriba un comentario! Será por falta de carnaza para reprochar...

D. Atzoletz dijo...

Menudos ejemplos que nos has puesto: el trío calavera, ¡nada menos! A ver qué más se puede aportar a tu excelente análisis. Hagamos un esfuerzo…
En primer lugar, poco podemos decir de aquel tierno Bambi que firmó el Pacto Antiterrorista con el puño firme para inhumarlo in vivo al llegar a la Moncloa. Sus errores han sido tan notorios como la arrogancia de la mayoría de sus ministros. Zapatero está empezando a creerse que ha sido creado para salvar a España, delirio en el que ya cayeron sus antecesores en el cargo. Está tan poco preparado para desempeñar su puesto como lo estuvieron sus colegas pero, en su caso, a sus escasas cualidades naturales como estadista se le une el anodino consejo de su cohorte, que hace lo imposible por contentar a unos y otros y por atraer el voto aun a golpe de talonario (léase “limosna de 400 euros”).
Respecto a Milikito, no sé qué opinar de él ni de su fantasmagórico proyecto televisivo. La unión de variados personajillos populares del mundo de la televisión (el payasete citado, Arguiñano y Buenafuente, entre otros) ha permitido gestar un proyecto televisivo novedoso, modernísimo, que centra su programación en la emisión de partidos de fútbol y otros deportes con el respetable fin de sacar la tajada más gorda para hacer rebosar sus bolsillos. Objetivo muy legítimo, desde luego que sí. Al Gobierno tampoco le ha venido nada mal dar licencia a una televisión que está dispuesta a besuquearle cuanto haga falta para seguir enriqueciéndose con el partidillo semanal. Bien listo parece el payaso-músico polifacético. A ver si le compone pronto una oda al sr. presidente, no vaya a ser que tenga que acabar homenajeándole con un réquiem.
Con la última humana que has analizado sí que me quedo sin palabras, Antonio. Le tocó la china, así de sencillo. Cambió de vida, de pelaje y de naturaleza para poder pasar a la Historia con todas las de la ley, aunque fuere como aquella “María de las Mercedes” de la canción; lo mismo da que, en vez de copla, le escriban hoy un rap de barrio bajo. El caso es que doña Letizia -¿acaso la zeta de su apellido no la acerca un poco más a ZP?- se convertirá en reina de una España que no sabe a dónde va ni de dónde viene. Mas no te preocupes, que la monarquía saldrá a flote en España porque este país sólo sabe ser monárquico, aunque sea a las malas y frunciendo el ceño. Esta Leti es todo un símbolo de esa nueva España de las falsas oportunidades, de las insulsas facilidades, del despropósito.